Soluciones
No hace falta saber cómo se llama la póliza
Basta con saber qué hay que proteger. Cada solución empieza por el riesgo, sigue por los datos que hacen falta para estudiarlo y termina en los límites que conviene revisar.
Multirriesgo empresarial e industrial
Cubre el edificio, la maquinaria y las existencias, y también lo que se deja de ingresar si hay que parar. Es la póliza donde más daño hace un capital mal calculado.
Ver la solución →Responsabilidad civil empresarial
No existe una responsabilidad civil que lo cubra todo: hay modalidades, y cada una responde a una situación distinta. Lo primero es que la actividad esté descrita como es.
Ver la solución →Flotas y vehículos de empresa
Altas y bajas constantes, garantías distintas según quién contrató cada vehículo y vencimientos repartidos por todo el año. Ordenarlo se nota más que un par de euros en la prima.
Ver la solución →Transporte de mercancías
Una cubre la mercancía; la otra, lo que el transportista debe responder según el contrato y la normativa. Confundirlas es de los errores que más caro salen.
Ver la solución →Personas, convenio y previsión
Accidentes de convenio, vida y salud colectivos, y la protección de quien sostiene el negocio. Requiere estar al día de altas, bajas y cambios normativos.
Ver la solución →Ciber, directivos y crédito
Un error de gestión, un secuestro de datos o un impago importante no se parecen a un incendio, pero pueden parar una empresa igual o más.
Ver la solución →Personal
Seguros de particulares
Los mismos criterios aplicados a la casa, el coche y la familia.
¿Cuál de estos frentes tienes sin cubrir?
Con las pólizas actuales delante se ve enseguida dónde hay lagunas y dónde duplicidades.